Según encuestas hechas a almaceneros chilenos, un local de barrio pierde entre $50.000 y $400.000 al mes en mermas, quiebres de stock y errores que nadie alcanza a anotar. La diferencia entre un local y otro es una sola cosa: si lo mide o no. FlujoStock te deja verlo, recuperarlo y saber exactamente cuánto ganaste de verdad. Y si se te corta la señal en plena venta, sigues vendiendo.
El demo se abre con datos de ejemplo de un almacén: 30 productos, ventas y mermas ya cargadas. Pruébalo sin miedo — nada de lo que hagas ahí afecta a un almacén real.
En un almacén de barrio la plata no se pierde en un solo derrumbe: se pierde de a poco, todos los días, en cosas que parecen chicas. El problema no es la falta de esfuerzo. Es la falta de registro.
El cliente pidió lo de siempre, no estaba, se fue a comprar al de la esquina. Esa venta no vuelve y no aparece anotada en ningún lado.
Una caja de queso vencida, un litro de aceite roto, lo que salió del mesón hacia adentro. Es costo tuyo.
Vendiste todo el día, pero no sabes a ciencia cierta si el vuelto, el fiado o un producto mal cobrado se comieron el margen.
FlujoStock no te pide cambiar tu forma de trabajar. Se mete en la rutina que ya tienes: cargar, vender, reponer y cuadrar.
Eliges los productos del camión, les pones precio y costo, y dejas el lote esperando. La cantidad la fijas cuando el camión está frente a ti.
Recepción en 2 pasosBuscas por nombre, alias, categoría o escaneas el código con la cámara. Armas la canasta y cobras con vuelto calculado. Todo queda registrado.
Venta por canastaLa app te dice qué se está agotando y en cuántos días. Repones lo que llegó y registras la merma al costo real, no a ojo.
Reposición + mermasAl cerrar ves lo vendido, el costo de lo vendido, tus pérdidas y el resultado del período. Sin planillas, sin calculadora, sin adivinar.
Ganancia del períodoEsto no es una lista de deseos: cada uno de estos puntos está funcionando hoy en la aplicación.
La pantalla principal. Ves tus productos ordenados por lo que rota rápido, filtras por categoría o rotación, y armas la venta en una canasta antes de cobrar. Nada se cobra por accidente: confirmas una vez.
Usa la cámara de tu teléfono para leer códigos de barra y QR, sin instalar nada extra. Si no hay cámara, red o permiso, lo escribes a mano y sigue funcionando igual.
Tu base completa de productos con unidad (unidad o granel por kilo), precio, costo y proveedor. Puedes editar el precio de un producto o cambiarlo en masa cuando sube el proveedor.
Registras lo que se venció, se rompió o se consumió. El granel se anota por peso exacto (gramos o kilos) y todo se valora al costo que pagaste, no al precio de venta.
Vendido, menos el costo de lo que vendiste, menos las pérdidas por merma. Ese es tu resultado, por día, por semana o por mes. Y te muestra el IVA débito como dato informativo.
Con tu propio ritmo de venta, la app calcula la velocidad diaria de cada producto, los días que te quedan de stock y te sugiere qué pedir por proveedor. Tú decides, ella sugiere.
Una lista ordenada por urgencia de lo que se está por acabar: sin stock, se acaba hoy, o le quedan N días. Con un botón para ir directo a reponer.
Todas tus ventas agrupadas por día, con el detalle de cada una: productos, cantidades, medio de pago, cuánto recibiste y el vuelto. Puedes compartir el detalle por WhatsApp.
Emitir un comprobante interno con folio correlativo propio, con los datos de tu negocio, y registrar una queja quedando ligada a esa venta.
La conexión de un almacén de barrio se corta: se cae el WiFi, se acaba el plan de datos, la señal llega mal adentro. FlujoStock está construido para eso. Vendes, cargas, repones y descartas mermas aunque en ese momento no tengas señal. Cuando vuelve, todo sube solo. Lo único que necesita conexión es la instalación inicial, y esa la hacemos contigo.
Cuando se corta la conexión, la app no se queda cargando ni da error: sigues vendiendo igual. Todo se guarda en el propio teléfono al instante.
Cuando hay red, las operaciones pendientes suben solas, en orden y sin duplicarse, aunque haya doble toque.
La puesta en marcha la hacemos acompañándote: se instala en tu teléfono y se carga tu catálogo. Después de eso, el almacén trabaja con o sin conexión.
Sin costo de instalación, sin contrato, sin cobro por usuario. Un solo pago mensual por almacén.
Los $25.000 al mes son menos de lo que un almacén pierde en una sola semana floja de mermas y quiebres.
Cada almacén trabaja aislado. Lo que vendes, tus costos y tus márgenes no se mezclan con ningún otro local.
Se instala contigo, se carga tu catálogo y se prueba en tu mesón antes de que lo uses con clientes.
Todo el sistema completo, funcionando desde el primer día, incluso cuando se corta la señal.
Para el día a día, no: si se corta la señal, sigues vendiendo, cargando productos, reponiendo y registrando mermas; todo se guarda en tu teléfono y, cuando vuelve la conexión, se sincroniza solo y queda respaldado. Lo único que necesita internet es la instalación inicial (instalar la app y cargar tu catálogo). Esa parte la hacemos acompañándote, así que tu almacén queda funcionando desde el primer día.
Sí. Funciona en el navegador de tu teléfono y se puede agregar a la pantalla de inicio para que se vea y se use como una app. No necesitas comprar equipos nuevos.
No, y es importante decirlo con claridad. FlujoStock emite un comprobante interno con folio propio para el control de tu negocio. La boleta electrónica requiere un folio autorizado por el SII, que solo se entrega a un emisor con RUT habilitado y certificado digital. Si algún día lo tienes, el sistema está preparado para conectarse a ese servicio.
Sí. Maneja productos por unidad y productos a granel en kilos, con hasta tres decimales. La venta y la merma del granel se registran por el peso exacto (gramos o kilos con coma), no redondeando a kilos enteros.
Todo se puede editar. Puedes corregir producto por producto o ajustar precios en masa cuando el proveedor te sube la lista. El sistema avisa antes de guardar cosas que podrían descuadrar tu stock.
No hay contrato de permanencia. Es un pago mes a mes y puedes dejarlo cuando quieras. Tu información queda en tu almacén.
Escríbenos y coordina una prueba en tu propio local. Se instala en minutos y se prueba con tus productos reales, en tu mesón.